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Parálisis cerebral es un término que describe trastornos no progresivos pero en ocasiones cambiantes del movimiento y la postura. Estos problemas de movimiento se deben a problemas en la función cerebral que ocurren en una etapa temprana del desarrollo. La parálisis cerebral afecta el movimiento, la fuerza muscular, el equilibrio y la coordinación. Estos problemas se observan por primera vez en la lactancia y continúan hasta la edad adulta. Los músculos del habla, la deglución y la respiración pueden estar implicados. También pueden presentarse discapacidades intelectuales (retraso mental) y convulsiones, pero estos problemas no siempre se presentan. |
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Es la decoloración azulada de los labios, encías o extremidades. Esto puede desarrollarse si el contenido de oxígeno en la sangre de un infante es demasiado bajo debido a problemas cardiacos, pulmonares o cerebrales. Las pruebas de oxígeno en la sangre pueden determinar qué tan serio es el problema; otras pruebas pueden ayudar a definir la causa. No es realmente una enfermedad, sino la manifestación o signo de alguna condición o padecimiento y se caracteriza por una coloración azul en la piel o en las membranas mucosas como consecuencia de la deficiencia de oxígeno en la sangre o en los tejidos de una persona. |
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Es una insuficiencia de células sanguíneas rojas, una condición que se da muy a menudo en bebés prematuros. Normalmente el feto almacena hierro durante los últimos meses del embarazo y lo utiliza después de nacer para hacer células sanguíneas rojas, pero es probable que los bebés nacidos prematuramente no hayan tenido tiempo suficiente para almacenar hierro. La pérdida de sangre causada por pruebas de sangre frecuentes también puede causar anemia. Otras causas incluyen un retraso en la activación de la médula ósea. Los infantes anémicos pueden ser tratados con suplementos dietéticos de hierro, medicamentos que incrementen la producción de células sanguíneas rojas o, en algunos casos, con una transfusión de sangre. |
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